Lunes, 21 Mayo 2012

Última actualización05:06:58

Spanish Chinese (Simplified) English French German Italian Portuguese
  •  
Usted está aquí Lo que hacemos Eventos Misión Semana Oración 2009

Semana de la Oración 2009

Queridas hermanas y queridos hermanos:

 

 

El tema de este año para la Semana de Oración es “En busca de la ciudadanía global para todos”. Con el enfoque en la ciudadanía, nuestro propósito es destacar lo crucial que es en la actualidad reconocer que los desafíos que enfrentamos en nuestras comunidades tienen una dimensión global y que, si bien debemos responder a esos temas a nivel comunitario, también debemos estar conscientes de la necesidad de solidaridad global.

Las reflexiones 2009 tratan de las realidades de la migración, género, justicia económica y cambio climático y nos acercan a estos temas desde la perspectiva de la ciudadanía global. Estas reflexiones con un desafío para que vayamos más allá de nuestras propias zonas a fin de extender la mano a los demás y al mundo, y así “ya no ser extranjeros ni huéspedes, sino ciudadanos de la ciudad de los santos y miembros de la casa de Dios.”
 

Como cristianos, ubicamos nuestra liberación de la oscuridad y la ignorancia en la encarnación de Dios, Dios hecho carne. Actualmente, este misterio de la encarnación está con nosotros cada día si abrimos nuestros ojos y vemos el mundo a nuestro alrededor. Al hacerlo podremos reconocer que Dios es un migrante indocumentado, una mujer discriminada por su cultura, un refugiado ambiental, un niño desnutrido… lo que es un desafío para nuestra propia definición y percepción del extranjero en

nuestra comunidad y fuera de ella.

 

La encarnación de Dios en las personas más vulnerables, humilladas y despojadas de su dignidad nos incita a decir lo que nadie más se atreve a nombrar, y ofrecer lo que nadie se atreve a dar… pero sobre todo, nos hace ver que nuestra liberación está entrelazada con Dios, nuestros destinos están ligados.

 

 

¿La ciudadanía global es sólo un privilegio de la clase media, limitado a aquellos que tienen el tiempo para reflexionar y elegir, aquellos que no tienen nada más que perder que sólo un poco de comodidad?

 

Como cristianos, nuestra fe nos dice que, más que ciudadanos globales, “somos hermanas y hermanos en Cristo. La ciudadanía global deshereda a la mayoría de habitantes del planeta cuando ésta se limita a aquellos que poseen un estatus especial. Cristo trabaja por que las personas que se encuentran en el extremo sean llevadas cerca de él, no en los centros de poder en donde se debate la ciudadanía global, sino en los márgenes de la sociedad en donde la minoría de las personas recibe un vaso de agua limpia.”

 

 

Martin Meißner
Presidente Alianza Mundial de YMCAs

 

Susan Brennan
Presidenta
YWCA Mundial